Guardería en lengua extranjera Pie Pequeño
Fiesta de otoño en la guardería
Cuando las hojas cambian de color en el exterior y llega el otoño, el jardín de infancia también se vuelve acogedor. Nuestra fiesta de otoño comenzó con el desayuno de todos los grupos. Con panecillos recién hechos, fruta, verdura y pequeñas golosinas, los niños pudieron llegar tranquilos, charlar entre ellos y ponerse a tono para un día especial, porque después del desayuno, los grupos continuaron de formas muy distintas.
Las Mariposas se centraron en la patata. Con mucha imaginación, los niños transformaron simples tubérculos en pequeñas obras de arte: decoradas, adornadas, pintadas o adornadas con cariño. A continuación se pesaron todas las patatas y se compararon entre sí. La emoción era grande, ya que cada tubérculo tenía su propia forma y peso. Al final, una sorpresa provocó muchas risas: este año había dos reyes de la patata, lo que hizo muy feliz a todo el grupo.
Las Ranas trabajaron intensamente con frutas y verduras. Juntos, los niños observaron y nombraron distintas variedades y las clasificaron adecuadamente. El resultado fue su propio "mercado de agricultores". Los niños se metieron con entusiasmo en el papel de vendedores, ofrecieron sus productos y comerciaron juguetonamente con dinero de juguete. A lo largo del proceso, los niños tuvieron muchas oportunidades lingüísticas, pequeñas situaciones matemáticas y sus primeras experiencias en juegos de rol.
Otra actividad destacada en el grupo de las ranas fue un cuento sonoro otoñal y un pequeño teatro de marionetas titulado "El girasol no quiere marchitarse". Con poco atrezzo y mucha imaginación, se crearon sonidos, imágenes y pequeñas escenas en las que los niños participaron activamente. Se les permitió participar, empatizar y ponerse en diferentes papeles: una experiencia maravillosa para todos.
Las Tortugas también celebraron su propio festival de otoño, pacífico y colorido. En su grupo, la atención se centró en las experiencias compartidas, las conversaciones sobre el otoño y las pequeñas actividades. Los niños observaron lo que cambiaba en el exterior, intercambiaron experiencias y disfrutaron del acogedor ambiente de la jornada.
Atrás queda una jornada variada en la que los niños han podido descubrir el otoño a través del juego. Cada grupo aportó sus propias ideas para hacer de nuestro festival de otoño una maravillosa experiencia compartida.